Alcanza tus planes con éxito

Algunas de las metas más valiosas también son las más difíciles de lograr. Los mayores logros pueden tomar una inmensa cantidad de tiempo y esfuerzo. Además, es fácil desanimarse y darse por vencido. Si deseas cumplir una tarea importante, tal vez te sientas perdido y no sepas por dónde empezar. O, tal vez, has tratado de empezar de inmediato y has tenido problemas para encontrar la motivación que te permita seguir. De cualquier manera, una planificación seria y nuevos hábitos pueden ayudarte a alcanzar las metas más difíciles.

Desarrolla un plan de acción

Evalúa tu nivel de compromiso.

Antes de empezar a trabajar para lograr una meta difícil, es importante que te preguntes cuán comprometido estás. Tu nivel de compromiso es un componente importante para lograr exitosamente la meta.

  • Este compromiso puede representar un contrato o un compromiso personal contigo mismo y con tus metas.

Si no te sientes muy comprometido a lograr una meta difícil, es mucho menos probable que logres alcanzarla. Si no sientes compromiso, tal vez quieras reconsiderar esta meta.   

 

Asegúrate de que tu meta sea específica y medible.

Las metas más alcanzables son muy específicas y deben ser tan claras que puedas saber cuándo las hayas alcanzado.

Las metas vagas son más difíciles de lograr debido a que no están del todo claras con respecto a lo que necesitas hacer y en qué momento la meta se considera completa.

Tal vez no hayas logrado aún tu meta más difícil debido a que no las has definido claramente.

Por ejemplo, la meta “ser una mejor persona” tal vez sea imposible de lograr. Es demasiado vaga y, sin importar cuán “buena” persona llegues a ser, siempre puedes ser mejor. En este caso, debes pensar en cómo puedes definir a una buena persona. ¿Qué cosa o cosas específicas debes hacer para ser “mejor”? ¿Llamar a tu mamá una vez a la semana? ¿Hacer trabajo voluntario para una beneficencia 10 horas al mes? ¿Tener una mayor participación en las tareas domésticas? Sé lo más específico posible.

                           Divide la meta en submetas.

El siguiente paso es dividir la meta difícil en partes más pequeñas. Estas también deben ser metas concretas y medibles.

Dividir la meta en partes más pequeñas te permite crear un plan de acción paso a paso para lograr la “gran” meta.

También crea oportunidades para que tomes nota del progreso que has hecho. Esto puede ayudarte a mantener la motivación.

Por ejemplo, si tu meta es obtener un doctorado en Física, piensa en qué necesitarás hacer para lograrlo. Tendrás que postular a escuelas de posgrado, tendrás que lograr que te acepten, tendrás que cursar el primer semestre, tendrás que completar todos los cursos requeridos, tendrás que pasar los exámenes de calificación y así sucesivamente.

Si no puedes dividir tu meta porque aún no la conoces bien, investiga un poco para que puedas crear submetas alcanzables.

                        Establece una línea de tiempo.

Una vez que hayas desarrollado un conjunto de submetas, organízalas en una línea de tiempo razonable que refleje cuánto tiempo te tomará lograr cada una.

Una línea de tiempo te ayudará a mantenerte responsable y enfocado al añadir un sentido de urgencia.

Recuerda que si no completas una submeta a tiempo, no significa que hayas fallado. Significa que necesitas revisar tu línea de tiempo y retomar el camino

                       Ten en cuenta los obstáculos.

Por lo general, lograr la meta más difícil significa superar muchos obstáculos desafiantes. Toma algo de tiempo para pensar en las cosas que puedan interponerse en el camino de lograr tu meta.

Tener una idea de los obstáculos que puedas enfrentar te ayudará a crear un plan para lidiar con ellos.

Por ejemplo, si entrenas para correr una maratón, ¿qué podría interponerse en tu camino? Puedes lesionarte durante el entrenamiento o puede ocurrir algo en tu trabajo o en tu vida personal que haga imposible para ti seguir con la línea de tiempo del entrenamiento por un momento. ¿Qué harás si una de estas cosas ocurre?

Tener un plan de contingencia para los problemas inevitables hará más sencillo que te puedas recuperar. Te ayudará a seguir haciendo progresos cuando los obstáculos interfieran con el plan.

Es probable que no puedas prever cada obstáculo, pero tratar de pensar en ellos de antemano puede estimular tu confianza aunque encuentres problemas imprevistos.

Algunas de las metas más valiosas también son las más difíciles de lograr. Los mayores logros pueden tomar una inmensa cantidad de tiempo y esfuerzo. Además, es fácil desanimarse y darse por vencido. Si deseas cumplir una tarea importante, tal vez te sientas perdido y no sepas por dónde empezar. O, tal vez, has tratado de empezar de inmediato y has tenido problemas para encontrar la motivación que te permita seguir. De cualquier manera, una planificación seria y nuevos hábitos pueden ayudarte a alcanzar las metas más difíciles.

 

 

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